LOS SANFERMINES QUE HA VIVIDO EL GRAN HOTEL LA PERLA

DESDE 1881 HASTA LA ACTUALIDAD

FIESTAS DE SAN FERMÍN 1886

Hay acontecimientos a los que en la actualidad no se les da mayor relevancia, pero que sin embargo antaño eran la gran noticia. Uno de ellos es el nombramiento del Gobernador Civil (hoy Delegado del Gobierno), relevo este que en 1886 se dio a conocer en vísperas de iniciarse las fiestas; el mismo 1 de julio se supo que el nuevo representante del Estado iba a ser don Federico Loigorri; no hay que olvidar que toda la programación de fiestas preparada por el Ayuntamiento de Pamplona obligadamente tenía que recibir el visto bueno del Gobernador Civil.
Por otro lado, y en esto sí que no hemos cambiado, como llegaban los Sanfermines las obras tenían que finalizar, así que con el tiempo justo se pudo acabar el adoquinado de las calles San Antón y Pozoblanco. Esos mismos días quedaron colocadas las nuevas vidrieras de la capilla de San Fermín, e incluso el mismo día 3 de julio se puso una nueva campana en la torre de San Lorenzo, que había sido fundida junto a la tejería de Beloso.
También en vísperas de fiestas, a iniciativa del Casino Eslava, se levantó delante de casa Garbalena, en la Plaza del Castillo, un arco en honor a Pablo Sarasate, que llegó a la ciudad el día 4 en medio de un grandioso recibimiento popular.
Otro hecho a destacar es que en aquellos años del siglo XIX los toros que habían de ser lidiados en el coso pamplonés todavía eran transportados a pie desde sus lugares de origen; esto requería que llegasen a Pamplona con unos días de antelación para que les diese tiempo a reponerse.
La feria taurina de este año tuvo como protagonistas a Lagartijo y Cara-ancha, con sus correspondientes cuadrillas, que se las vieron con los toros de Lizaso Hermanos (Tudela), Pedro Galo Elorz (Peralta), Viuda de Zalduendo (Caparroso), Viuda de Raimundo Díaz (Funes), y Juan Antonio Mazpule (Colmenar).
Llamaba entonces poderosamente la atención que a las fiestas de San Fermín acudían más forasteros y extranjeros que a ninguna otra fiesta de capital de provincia, y además de ello era llamativo que las incidencias y altercados eran prácticamente inexistentes. Curioso fue también este año la presencia en la calle, concretamente en el Paseo de Valencia, de un considerable número de billares romanos y de otros juegos similares que dieron bastante de qué hablar; la prensa quiso llamar la atención sobre ellos, pero la autoridad salió al paso advirtiendo que contaban con todos los permisos y beneplácitos. En cualquier caso la incidencia más seria de estas fiestas fue en la feria de ganado; era costumbre que todas las caballerías pasasen la noche en uno de los fosos de las murallas. Pues bien, en la noche del sábado, por razones que se desconocen, las caballerías se alborotaron, rompieron el cercado y salieron en estampida dispersándose por las cercanías de la ciudad, encontrándose a algunas de ellas a varios kilómetros de distancia.
La papelería de este año (carteles, billetes de la plaza de toros, y programas de mano) corrió a cargo del Taller Litográfico de don Eduardo Portabella, de Zaragoza. Se hicieron 150 carteles policromados, billetaje para las corridas a dos tintas, y programas al cromo con forma de libro.




PINCELADAS

Alcalde.- Joaquín García y Echarri

Horarios.- Encierro: 6 de la mañana; Corrida de toros: 4’30 de la tarde.

El encierro más largo de la historia.- Una incidencia muy curiosa se vivió en el encierro del día 11. Un toro de la ganadería de Mazpule, tras recorrer las calles de Pamplona, y una vez dentro del coso, se negó a entrar en los toriles. Fue necesario desalojar en primer lugar el ruedo, y posteriormente la plaza. Fue una tarea muy difícil y complicada, que no culminó con éxito hasta las doce y media de la mañana, que es cuando se le pudo poner un lazo al astado y arrastrarlo hasta el interior del corral. El hecho de haber estado el toro más de seis horas en el ruedo dio mucho de qué hablar ese día, incluso por la tarde llegó a haber una estampida de gente en el Paseo de Valencia ante el rumor de que ese mismo toro se había escapado de la plaza.

Programa comercial.- El industrial y comerciante pamplonés José Irigoyen editó este año un folleto en el que además de los anuncios comerciales que hacían posible su edición y distribución gratuita, incluía la programación de las fiestas, pequeños artículos sobre ellas, y un suplemento dedicado a los actos de recibimiento a Pablo Sarasate.

La Ilustración de Navarra.- Con motivo de las fiestas salió a la calle el nº 5 de la revista “La Ilustración de Navarra”, que dedicaba un amplio espacio a la figura de Sarasate, bajo la firma de Ricardo Alberdi, que incluía un vistoso retrato del violinista.

Arco en honor a Sarasate.- El Casino Eslava levantó delante de casa Garbalena un arco en honor a Sarasate. El periódico provincial Lau Buru lo describía muy bien:
“Toda la fábrica descansa sobre dos machones o estribos de lienzo donde van pintadas columnas gemelas por ambas caras. Por encima del medio punto que se levanta a 6’80 metros va un gran cornisamento terminado por un frontón en arco: sobre el sotabanco y a derecha e izquierda del frontón, se ven dos estatuas con atributos musicales. Encima del frontón se encuentra otra estatua ofreciendo una corona con la mano derecha mientras ase con la izquierda el asta del pabellón nacional.
La parte decorativa del exterior de este monumento la constituyen algunos trofeos en cuyo centro van escritos los nombres de los más famosos músicos de Navarra. En el centro del frontón se colocará el escudo de armas de esta provincia.
El arco de triunfo de que tratamos mide en su totalidad 8 metros de anchura, por 15’20 de altura total; la pintura se ha hecho imitando piedra, y en el cornisamento se lee la siguiente dedicatoria: “El casino Eslava a Pablo Sarasate”.
Durante las noches de fiestas se iluminará este monumento con bombas de cristal sostenidas por barras de hierro y por cuatro copas artísticas que sostendrán luces rojas, hallándose colocadas sobre cuatro pedestales delante de los zócalos”.

Cumbre musical en La Perla.- En estas fiestas se juntaron en Pamplona las siguientes figuras musicales: Pablo Sarasate, Emilio Arrieta, Dámaso Zabalza, Genaro Vallejos, Joaquín Larregla, Julián Gayarre, Hilarión Eslava, Joaquín Gaztambide, y Guelbenzu. Todos ellos, que llegaron el día 4, estuvieron hospedados en la Fonda La Perla acompañando a Sarasate. Dos días después se alojaban en esa misma fonda los diestros Lagartijo y Cara-ancha.

Estampas.- Se editaron este año unas estampas policromadas con la efigie de San Fermín. Se vendían en la Litografía de Gascón, en el número 4 de la calle Pozoblanco.

Obscenidades.- El Inspector de Orden Público, Sr. Gil, detuvo a un vendedor ambulante que expendía librillos de papel de fumar en cuyas cubiertas “se veían figuras por demás obscenas y ofensivas a la religión y a la moral” -relataba un periódico local-. Por lo visto en función de cuánto enseñasen las señoritas la multa era mayor o menor, y a este vendedor se le puso la sanción máxima, es decir, quinientas pesetas.