FIESTAS DE SAN FERMÍN 1988

No solo no faltaron los estadounidenses, sino que incluso se sumó a la fiesta el propio embajador en España, el señor Reginald Bartholomew.
Además de eso, la preocupación por el futuro de las fiestas vino este año de la mano de la suspensión de las actividades del Grupo Municipal de Danzas, o, para que el lector lo entienda mejor, los dantzaris municipales este año no iban a salir por acuerdo municipal, a causa de su insistencia en llevar la ikurriña, lo que atentaba contra el acuerdo municipal del 10 de marzo de este año que no reconocía más banderas oficiales que las de Pamplona, Navarra y España.
Después de varios tira y afloja en los que los socialistas no acababan de encontrar su sitio, finalmente en el pleno del 5 de julio se acordó, por mayoría municipal, que este año no habría encierros txikis, ni dantzaris con ikurriña.
Y como cabía esperar, esta tensión política se trasladó el día 6 al riau riau, en donde se vivieron momentos tristes de violencia. Todos los concejales, excepto los de Herri Batasuna, fueron insultados; los concejales socialistas Javier Iturbe y Manuel Ochoa, golpeados; la Policía Municipal agredida; y la Corporación, igual que la banda de música, no consiguío cruzar la plaza. Dicho de otra manera: el riau riau se suspendió 22 minutos después de su inicio, arrojando un balance de once Policías Municipales heridos, de los que al menos uno tuvo que ser ingresado. Resumiendo: peor imposible. Al menos eso se creyó entonces.
Esta violencia, y esta tensión, tambien repercutieron en el normal desarrollo de la procesión. Por vez primera en la historia de las fiestas la Corporación no fue a buscar al Cabildo Catedralicio, rompiendo así 390 ininterrumpidos años de tradición. La razón de esta decisión había que buscarla en la polémica ausencia de los dantzaris y en el tenso ambiente que se respiraba. Tal era la crispación que, cuando el concejal de HB Fernando Biurrun se enteró que no tenía permiso para portar la bandera de la ciudad, arrojó la enseña al suelo en medio de las duras críticas de sus compañeros de corporación.
En el otro lado de la balanza, lejos de tensiones y rencores que nunca le han aportado nada bueno a las fiestas, estaban, por poner un ejemplo, los Festivales Infantiles del Labrit que este año cumplían su vigésimo aniversario. 20 años de servicio a los niños convirtiendo al Labrit en una macro-guardería. Detrás de todo esto, como en tantas otras cosas, un reducido grupo de personas activistas, vinculadas en sus inicios al Oberena. Mención especial para Javier Beroiz, José Manuel Navarro, Antonio Urruela, José Aristu, o los posteriores Maxi Aramburu, Javier Idoate, y un largo etcétera, así como para otros que, aunque anónimos aquí, supieron entregar una parte de su tiempo, y de su vida, para hacer posible esta realidad que durante tantos años fueron los festivales infantiles del Labrit. El apoyo de Agustín Latorre, concejal, fue clave en el éxito de esta actividad.
La fiesta en torno al toro tuvo su arranque con la ya tradicional novillada del día 6, en la que los diestros Antonio Posada, el “Niño de la Taurina”, y el navarro Sergio Sánchez, se enfrentaron a los novillos del Marqués de Domecq.
En la categoría superior desfilaron este año por la monumental pamplonesa matadores como el “Niño de la Capea”, José Ortega Cano, Fernando Cepeda, Tomás Campuzano, Paco Alcalde (que sustituyó el día 8 a Víctor Mendes), Vicente Ruiz “el Soro”, Emilio Oliva, Ruiz Miguel, “Morenito de Maracay”, Julio Robles, Roberto Domínguez, José Miguel Arroyo “Joselito”, Dámaso González, “Nimeño II”, José Antonio Carretero, Antonio Ruiz “Espartaco”, y la gran revelación Manuel Ruiz “Manili”, que supo responder a las expectativas y se convirtió en la gran triunfador de la Feria cortándoles el día 14 tres orejas a los Miuras.
Las ganaderías presentes fueron las de Mª Carmen Camacho, Atanasio Fernández, Torrestrella, Cebada Gago, Murteira Grave, Guardiola Fantoni, Pablo Romero, y Eduardo Miura.
Los encierros transcurrieron conforme a lo previsto. El más reseñable fue el del día 12, con reses de Cebada Gago, que se saldó con seis heridos graves por asta de toro (Arturo Bueno Echarri, Jesús Daniel Irigoyen San Martín, Mikel Zabalza Azcona, Félix González Zubiría, Ian Gordon, y Francisco García González).
La nota humorística, desde hacía unos años, la venían poniendo un importante número de mozos que, finalizadas las fiestas, aguantaban hasta las 8 de la mañana del día 15 para prolongar éstas con un último encierro, en la cuesta de Santo Domingo, periódico en mano, ¡delante de la villavesa! (autobús urbano, en idioma local).
PINCELADAS
Alcalde.- D. Javier Chourraut
Horario.- Encierro: 8 de la mañana. Corrida de toros: 6’30 de la tarde.
Chupinazo.- D. Javier Iturbe
El destierro de las Juventudes Socialistas.- No todo el mundo vive las fiestas con el mismo espíritu. Y sino que se lo pregunten a los responsables de la barraca de las Juventudes Socialistas.
Tuvieron la osadía de instalar su barraca dentro del recinto de las barracas políticas a pesar de la advertencia del resto de los barraqueros que ya les anunciaron que no se responsabilizaban de lo que les pudiera pasar. Y no tuvieron que esperar mucho. La misma noche del 6 al 7 un grupo de jovenes de extrema izquierda les arrojaron un cóctel molotov, causaron destrozos y agredieron al camarero. A la mañana siguiente, con escasa vocación de mártires, las Juventudes Socialistas tuvieron que levantar su barraca.
Reestructuración en la plantilla de dobladores.- Este año el subalterno aragonés José Luis Gran “Romito” causó baja en este equipo después de varios años de doblador, siendo sustituido en el puesto por el banderillero pamplonés Fernando Moreno (hijo del ganadero Cesar Moreno). Así pues, la plantilla actual de dobladores quedaba de la siguiente forma: Jesús Gracia (jefe del grupo), Antonio Robles “el Sevilla”, Manolo Rubio, y los primos Lalo Moreno y Fernando Moreno.
Un cabestro, no tan manso.- Sucedió durante las vaquillas del día 10. El joven de Oñate (Guipúzkoa), Iñaki Zabala, de 32 años, se vió sorprendido por la embestida de un manso, que no resultó tal, y que le metió una cornada de 10 centímetros. Tuvo que ser intervenido en la misma enfermería de la Plaza.
El liderazgo de Perico Delgado.- En plenas fiestas, y en pleno Tour de Francia, el ciclista Perico Delgado del equipo navarro del Reynolds tuvo la dicha de vestirse de amarillo durante la mítica etapa en la que se corona el Alpe d’Huez, liderazgo este que mantuvo hasta París. Esa misma tarde en la Plaza de Toros se vivió en los tendidos de sol un simulacro de imposición del maillot amarillo, a un supuesto Perico Delgado, con entrega de ramo de flores incluida.
Pitada al alcalde en el “Pobre de mí”.- Como una prolongación más de las tensiones políticas vividas durante las fiestas, el alcalde don Javier Chourraut recibió una sonora pitada por una parte del público asistente al “Pobre de mí” en la Plaza Consistorial cuando salió al balcón.
Lejos de sorprenderse, y de molestarse, con gran sentido del humor tomó el micrófono y dijo: estais en plena forma, teneis unos pulmones extraordinarios.
Bibliografía.-
· COMISIÓN DE PEÑAS DE PAMPLONA. Castigo a los culpables. 82 páginas. Pamplona, 1988.